Presentamos nuestro otoño-invierno con dos líneas firmadas por Beatriz Montero que parten de una misma idea: vestir a los niños con prendas únicas, bien confeccionadas y pensadas para el uso real. “Aspen” y “Zermatt” miran a la vida en las estaciones de esquí y actualizan códigos tradicionales con un enfoque actual, cómodo y duradero.
Aspen toma su nombre de la estación estadounidense y busca el equilibrio entre lo clásico y lo urbano. Las prendas clave son los vestidos con delantal inspirados en la sastrería austriaca, los vestidos trapecio con cuellos de volante, la chaqueta tipo austriaca para niño y niña y pantalones de corte limpio y suelto que conservan forma con el uso.
Los detalles identifican la línea: bordado en faldas de pana y en el pantalón para dar carácter, y acabados de encaje valencienne y tul bordado en los delantales en una clave serena. La herencia andaluza de Beatriz aparece con naturalidad en los volantes, sin desplazar el objetivo principal de comodidad y excelente confección.
Zermatt conecta directamente con los Alpes suizos y apuesta por la textura y el abrigo. Predominan las espigas de lana con rayas en neutros y marrones y el algodón orgánico 100% en mostaza para las capas que van en contacto con la piel.
La colección incorpora blondas de lana en mostaza y marrón desarrolladas en exclusiva para la marca, con acabado en pico que remite al perfil de la montaña. Los cortes en “V” recuerdan el Monte Cervino y las chaquetas tipo austriaca para niño se rematan con vivos en antelina al tono para reforzar perfiles y zonas de roce.
En abrigo, la propuesta para niño es clásica y sobria; para niña, el patrón incorpora nesgas que abren el vuelo y vivos de antelina verde que afinan la silueta.